| La "Paz Armada", esta vez en las favelas de Brasil |
| Martes, 15 de Noviembre de 2011 20:22 |
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Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla Parece una película pero no lo es, y reafirma la famosa frase "la realidad supera a la ficción". Un mega operativo que recuerda a los violentos oficiales de Tropa de Elite se lleva a cabo en la favela más poblada y una de las más conocidas de Brasil, la Rocinha, y en las comunidades vecinas Vigidal y Chácara do Ceu. El operativo, casi de manera irónica, recibe el nombre de Golpe de Paz, aunque hasta las palabras de la denominación resulten antagónicas (golpear no es un verbo pacífico).No es la primera vez que, a raíz del futuro advenimiento de centenares de periodistas y personas de todas partes del mundo, un país se dispone a esconder sus miserias, como quien dice "debajo de la alfombra", para limpiar su imagen. En 1980, año en que el Papa Juan Pablo II visitó Brasil, numerosas intervenciones policiales se sucedieron en los barrios más pobres del principal punto turístico costero, Río de Janeiro. Los motivos, según los ideólogos de la intervención, eran nobles: proteger a los turistas y arremeter contra el narcotráfico para, entre otras cosas, cuidar las vidas de los habitantes de las villas de emergencia. El diario argentino La Voz del Interior, en su versión digital, publica que, según dijo Paulo Storani, consultor de seguridad y ex capitán de la unidad policial de elite BOPE que encabeza el operativo, "La pacificación de Rocinha significa que las autoridades han cerrado un circuito de seguridad alrededor de las áreas que serán sede de la mayor parte de las actividades de los Juegos Olímpicos y la Copa del Mundo". Se desprenden dos enunciados: que la invasión a la favela no es violenta, y que los motivos se enmarcan alrededor de los eventos a realizarse en 2014 (Copa Mundial de Fútbol) y en 2016 (Juegos Olímpicos). Según publica el medio Elcomercio.com, las favelas Rocinha, Vidigal y Chácara do Céu cuentan con una población total aproximada de 83 000 habitantes, de los cuales alrededor de 70 000 habitan en la Rocinha, y presentan el número de la escolaridad más bajo de todo el país. Limitan con algunos de los barrios más lujosos de Brasil, entre los que se encuentran Leblón, Copacabana, Arpador, Botafogo, Gávea y San Conrado. Aparentemente, los mayores consumidores de la droga proveniente de los barrios bajos serían los residentes de las zonas de clase media y alta cercanas a las favelas. Pero lo más relevante de la invasión policial a las favelas brasileras no es la cantidad de drogas duras incautada, ni los millones que genera este negocio clandestino, sino las contradicciones mediáticas entorno a un operativo que, aunque se produce con chalecos antibalas y escopetas cargadas, se esmera en parecer inofensivo. Aunque la intervención ya ha costado la vida del periodista Gelson Domingos, de la televisión Bandeirantes, y de al menos cuatro habitantes de la Rocinha, que algunos medios categorizan como "delincuentes" (lo cual parecería opacar la condición de "personas"), la violencia que significa la entrada de las fuerzas especiales en las favelas no es vista como tal sino como una manera más de apaciguar el peligro del país vecino de cara a los eventos masivos que se realizarán en los próximos años. |
Por Guadalupe Reboredo






