Comenzó el primer juicio por apropiación de menores en La Plata
Política

Se llevó a cabo en el ex-edificio de AMIA (4 e/ 51 y 53) de nuestra ciudad y se hicieron presentes cerca de 50 personas. Las declaraciones ahondaron en la formas de accionar de Omar Alonso y de su relación tanto con Natalia como con su pareja en el momento de la apropiación. El ex Capitán de Infantería de Marina, Juan Carlos Herzberg (quién entregó a Natalia) no declaró.


 El juicio comenzó alrededor de las 12 del mediodía a cargo del mismo tribunal que juzgó a los represores de la U9 (Carlos Rozansky, Roberto Falcone y Mario Portela); en primera instancia el juez Carlos Rozansky pidió la lectura de la historia fiscal detallando los hechos por los cual se acusaba a Omar Alonso y a Juan Carlos Herzberg: retención y ocultamiento de la persona y de identidad; en ese momento la defensa planteó su desinterés por la misma alegando que el imputado, Alonso, estaba en pleno conocimiento de lo que se le acusaba: por lo que solo se procedió a leer la materialidad de los hechos y posteriormente el debate entre partes.

 La defensa oficial, encabezada por la Doctora Laura Díaz, fue la primera en tener la palabra y basó su argumento en el proceso que ya había tenido Alonso en el 2007, planteó la imposibilidad de volver atrás sobre algo juzgado por lo que ella llamó un “error judicial” y además pidió que se inhabilite de participar al fiscal por haber estado como Secretario en el Juicio por la Verdad. A lo que el fiscal respondió con su negación ya que no había omitido opinión en el mismo.

 El tribunal después de tomarse quince minutos no dio lugar a lo pedido por la defensa y el juicio siguió entonces con la palabra de Shapiro quien manifestó que la revocación no es por error sino por un fraude procesal y aclaró que Hezberg no fue juzgado por lo que tampoco le correspondía este pedido.


La palabra de Alonso

 Apoyado en un bastón que temblaba en demasía y con la ayuda de los oficiales allí presentes llegó Omar Alonso a sentarse delante del tribunal. Se manifestó muy enfermo pero dispuesto a colaborar con todo lo posible “les dije a mi medico y a mi masajista que me dejen hecho una Ferrari para hoy”. Se mostró permanentemente como victima apoyado en sus acusaciones a Herzberg (de quien era su mejor amigo en ese momento) y, cobardemente, a su mujer. Su declaración fue confusa, ingenua y por momentos contradictoria.

 Antes de que Alonso comience la declaración, el presidente del Tribunal, Rozansky hizo retirar de la sala al otro imputado Juan Carlos Herzberg quien solo cruzo unas palabras por lo bajo con la defensa y escudando su mirada detrás de unos cristales polarizados procedió a retirarse.

 El imputado se mostró en pleno conocimiento de lo que se le acusaba aceptando en todo momento la irregularidad de la “adopción” de Natalia y se excusó de lo que había hecho en su mujer: “yo trabajaba mucho dormía solamente 2 horas por día y no podía estar al tanto de cómo eran los tramites de adopción de todo se encargó mi señora”.

También agregó que ella vivía muy bien gracias a él, que solo se tenía que encargarse de ser madre y que por el miedo de ella a que le quiten a Natalia decidió irse del país.

En cuanto a su versión de la llegada de la beba a la familia aclaró: “Herzberg me dijo que la madre biológica de la beba estaba en el hospital Español muy enferma y hasta me preguntó si la quería ir a ver antes de que muriera”.

Sobre acusaciones sobre mujeres que frecuentaba extra-matrimonialmente se refirió a la cuñada de su señora y una mujer con la que solo tenía relaciones comerciales, hecho que posteriormente Natalia negó.

Destacó un abrazo de Corbalán (abuelo materno biológico) hacia él al momento de que se conocieran los resultados de ADN y mostró fotos y documentaciones con las cuáles quiso demostrar el amor y cariño tanto de su señora como de Natalia hacia él.


Lucia Suárez Nelson (Natalia)

 Vestida de negro, tranquila y segura para la ocasión en la que se encontraba Natalia dio una breve pero contundente declaración después de un receso en el juicio pasadas las 18 hs. Dejó en claro que con Omar Alonso nunca pudo hablar del tema porque se ponía nervioso y lo evadía, puso el acento en defender a su madre quien fue la única que la guió a recuperar su identidad y a quien él vivía maltratando y en el cierre manifestó que mas allá de que prefería tenerlo lejos a su padre lo quiere por todos los años y momentos que mantuvieron juntos.

 “Con mi mama fue la única persona con la que pude hablar del tema” dijo Natalia al comienzo de la declaración”. También contó que su madre no sabía de esta posibilidad y que cuando empezó a dudar de ello intentó investigarlo pero que la única persona a la que podía recurrir era Herzberg quién le decía que se quede tranquila.

 Natalia nunca supo porque estaba en Paraguay la única versión que le contaron se basaba en una pelea de su padre con Alfonsín. Estuvo allí de los 9 a los 18 años y de un día para el otro le pidieron que se case con un Octavio un paraguayo con el que hacia siete meses que estaba saliendo. “En ese momento era la única forma que la jueza no me traiga, yo no quería volver mis padres estaban presos y yo viviendo con la familia de mi novio ya que no podía pagar un alquiler”.

 Después detalló algunas cuestiones de la relación con su padre “era el que mandaba en la casa y siempre fue violento solo que en Paraguay las cosas empeoraron” y negando la versión de Omar Alonso (su padre) dijo que convivieron con la cuñada de la madre un año ya que estaba saliendo con él: “había una habitación para mí, otra para mis padres y la tercera era de la cuñada de mi madre”; “mi mamá en Paraguay no podía recurrir a nadie, estaba sola”, agregó.

 La posibilidad de ser hija de desaparecidos llegó a su vida después de un viaje de Omar Alonso a la Argentina cuando ella tenia 16 años. Pocos años después mientras él estaba preso en la Unidad 9 intentó comentárselo pero vivió un “episodio horrible”: “Le dije yo ya se todo pero te quiero igual, el me pellizcó la pierna y me aclaró que no quería saber nada de eso, tuve que irme”.

 En cuanto a Herzberg afirmó que fue quién la entregó y que solo lo vió una vez en Paraguay, después de eso un día en Argentina la despertó llorando y pidiéndole perdón: “yo intenté preguntarle quienes eran mis padres y me contestó que el único que lo sabía era un comisario que había muerto”. Tiempo después intentó hablar de nuevo con él pero su postura de arrepentido había mutado y no quiso darle ni datos ni explicaciones.

 El juicio en el que se espera que declaren más de 24 testigos durante todos los lunes y martes hasta el 14 de diciembre continuará hoy a las 10 hs., en el ex-edificio de AMIA calle 4 entre 53 y 54.


FOTOGRAFÍAS: MANUEL CASCALLAR

 
Banner
Banner

Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Site Meter